#Yomequedo en casa: El trabajo a distancia como medida contra el coronavirus

Conforme a la pandemia coronavirus, la situación que más controversia puede producir es la derivada de aquellos supuestos en los que el trabajador ha seguido el protocolo médico habilitado para ello (llamada al teléfono ciento doce), mas no tiene síntomas ni ha sido evaluado todavía por los servicios sanitarios. Es decir, no está en situación de incapacidad temporal por enfermedad común. El Teletrabajo, sin duda es la solución.

Si se pagase como una enfermedad común “generalmente los tres primeros días no se cobra nada; del cuarto al 21 es el 60 por cien de la base reguladora y desde el día veintidós el 75 por ciento “, explica, si bien los convenios colectivos pueden elevar estos porcentajes. «El problema es de qué forma esa situación va a afectar a las empresas», explica Noble. El artículo catorce.2 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece que el empresario «deberá asegurar la seguridad y la salud de los trabajadores a su servicio en todos y cada uno de los aspectos relacionados con el trabajo».

En consecuencia, «si se publica una resolución administrativa que diga que hay peligro inminente, la empresa tiene la obligación de velar por la seguridad de los trabajadores, con independencia del conflicto de competencias que se pueda plantear entre las distintas autoridades sanitarias», cuenta. De no hacerlo podrá enfrentarse a responsabilidades administrativas, penales y civiles. «Los incumplimientos de esa ley se pueden sancionar con hasta ochocientos cincuenta y nueve mil euros en los casos más graves», advierte el letrado.

En un caso así entra en juego el deber de vigilancia y protección de la salud que tiene la empresa para con el resto de trabajadores. En el marco de la Ley de prevención de riesgos, la compañía viene obligada a no exponer al resto de trabajadores al riesgo por el posible contagio de un trabajador expuesto, de forma que el trabajo a distancia sería la solución más adecuada», asegura. Poniendo asimismo en evidencia q el empleador a la vuelta de esta crisis, debe capacitar a su personal en herramientas tecnológicas q permitan el trabajo a distancia.

Javier Blasco, director del Adecco Group Institute explica que “lo idóneo es que se acuerden con el trabajador las condiciones de esta nueva situación”, si bien reconoce que en una emergencia como la actual no siempre y en todo momento va a ser posible y va a haber que estar asimismo a la “buena fe”. “No es una modificación sustancial, es una situación de urgencia sanitaria con lo que se puede establecer en el marco de las relaciones laborales un acuerdo excepcional”, añade De las Morenas desde UGT. Las personas que tengan síntomas deben llamar al teléfono de los servicios de Salud de su comunidad (en Aragón el sesenta y uno). Si se concluye que necesitan aislamiento, la primordial duda es quién abona el sueldo durante el tiempo que dure la cuarentena, de entrada 14 días. De esta manera, el trabajador puede llegar aun a mantener su sueldo.

El inconveniente es que para esta manera de operar se requiere de adecuar diferentes áreas del negocio. El cincuenta y dos por cien de las pymes no ve positivo el teletrabajo si no cuentan con las herramientas de gestión convenientes. «Sí es alarmante que sea una situación excepcional la que nos haga tomar conciencia sobre la relevancia de contar con las herramientas digitales para la administración integral de los negocios». Quizá, cuando esto pase, las compañías descubren que muchos de sus empleados no desean regresar a las oficinas.

Por otro lado, como país nos falta avanzar mucho más sobre las firmas electrónicas en los documentos q a la fecha todavía no tienen valía plena en algunas actuaciones administrativas dejándonos en estos instantes en incertidumbre sobre las actuaciones administrativas q estamos efectuando. Una de las recomendaciones del Gobierno central ha sido recurrir al trabajo a distancia para evitar desplazamientos. Ni en España ni en Aragón hay mucha cultura de este modo de trabajo a distancia. En Aragón teletrabajan cuarenta y cinco personas, el 7,7 por cien de los ocupados de la comunidad, según los últimos datos de Adecco. Si hace un año Aragón superaba la media nacional, “ahora ha caído levemente bajo exactamente la misma”, que es del 7,9 por ciento, conforme el informe.