¿Cómo tributarán las sociedades civiles en 2017?

 

 

 

 

 

 

 

 

La llamada Ley Tributaria, indicó que las S.C. con objeto mercantil pasaban a tributar desde el 1 de enero de 2016 por el Impuesto de Sociedades. Una modificación fundamental para este género de organismos societarios.

Hasta esa fecha, las Sociedades Civiles tributaban en el Marco de Atribución de Rentas, o sea, cada uno de los asociados tributaba mediante su Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de forma personal por los beneficios obtenidos por la S.C. basándose en su tanto por cien de participación.

Desde ese año, 2016, las S.C. que seguían un objeto mercantil y que tributaban por el Régimen de Atribución de Rentas, pasaron a ser impositores dentro del Impuesto sobre Sociedades al porcentaje fijo del 25%, como cualquier sociedad limitada.

A los asociados de estas sociedades, se les dio entonces la posibilidad de liquidar por medio de un acuerdo en los primeros seis meses de 2016, en el llamado “Régimen Singular de Diferimiento”. Además de esto se incluyeron estas ventajas:

– Exención en la modalidad de operaciones societarias de ITP y AJD.
– Exención en el IVTNU.
– Diferimiento al valorar lo recibido.

Los asociados de las S.C. que desde enero de ese año empezaron a tributar por el Impuesto de Sociedades, que debían liquidar importes de reducciones por bonificaciones a la actividad mercantil, pudieron seguir aprovechándose en exactamente los mismos factores que estaban haciéndolo.

En otro orden de cosas, ya que los asociados de las Sociedades Civiles no pueden disponer de nómina ni generar facturas hacia ella por los servicios ofrecidos, los importes que reciban de la S.C. pueden tener carácter de dividendos, aunque este punto no ha quedado nunca excesivamente claro.

Lo que significa esto es que, aparte del importe estándar del veinticinco por ciento en término de Impuesto de Sociedades, los asociados deben tributar en la Agencia Tributaria Renta 2016 de forma particular por los beneficios que consigan de la Sociedad.